POV de Bailey
“Si gritas, nadie te oirá.”
La nota estaba pegada con cinta en la puerta del almacén, a la altura de los ojos, escrita en letras de imprenta limpias, como si quien la hubiera dejado se hubiera tomado su tiempo.
Me quedé ahí parada, mirándola fijamente durante diez segundos completos, con el viento frío cortándome a través de la chaqueta y la mano suspendida sobre la manija, y luego abrí la puerta de todos modos.
Dentro olía a óxido y a concreto húmedo, ese tipo de frío profundo qu