Capítulo 35. Si no fuera un sueño parte 2
Él la miraba con detenimiento como si pudiera admirar su belleza sin decirle palabra alguna, ella llevaba su pelo rubio suelto, el cual bailaba con el viento y se quedaba mirándola embelesado. Él la abrazaba y le susurraba al oído “Te Amo” y ella le respondía a él lo mismo que lo amaba. Eran una pareja de enamorados.
–Te amo, Sabella. – Le decía Mateo.
–Y yo te amo a ti, Mateo. – Le respondía Sabella.
Mateo la tomaba de la mano y ambos bailaban una música que no se podía escuchar, pero si se po