Capítulo 80 — Ya deja de llamarme, Jared.
—¿Aún no se lo has dicho? —Preguntaba Amara con voz preocupada mientras pasábamos un poco de tiempo juntas en una de nuestras cafeterías favoritas.
Desafortunadamente, Mónica no había podido acompañarnos, ya que Fausto la había llamado diciéndole que tenía algo sumamente importante que decirle. Obviamente, ella lo dejó todo para ir a verlo.
Aún no comprendía la razón por la cual ella estaba tan aferrada a ese hombre, pero tampoco la juzgaba. Yo también estaba obsesionada con un hombre mayor que