Las confesiones más importantes se habían dicho y, como si fuese una especie de permiso, ellos estaban dispuestos a retomar lo que años atrás había quedado en esa habitación en el penthouse de Can. Ni él, ni Sira sabían, en este punto, si el tiempo había sido su aliado o su enemigo, si les había evitado un rompimiento prematuro o dado el tiempo justo para volver a ser felices. No sabían que pasaría, ni lo que otros pensarían pero, sí que era una oportunidad y debían tomarla, así como otros habí