Enseguida, Luther compró las agujas de acupuntura y regresó a la villa.
En una habitación del segundo piso de la villa...
Cynthia se duchó y se acercó con una toalla de baño envuelta alrededor de su cuerpo.
James se sentó en la cama en posición de loto.
Maxine miró a Cynthia, quien acababa de salir del baño, y le preguntó: “¿Estás lista, Cynthia?”.
Un rubor tiñó el bonito rostro de Cynthia. Era difícil saber si era porque se había duchado o porque se sentía avergonzada. Asintió con las meji