“Nos iremos juntos”.
En tales circunstancias, ¿Cómo podría irse solo?
Si dejaba atrás a estos soldados, morirían.
“Liam, James está débil. Es demasiado difícil para él escapar. Llévalo en tu espalda”. En la oscuridad, una voz dio una orden.
“Entendido”, respondió al instante el soldado llamado Liam.
“¡Vámonos juntos! Si no nos vamos ahora, será demasiado tarde”. Al ver que las luces de los enemigos se acercaban, James empezó a sentir pánico.
“¡Liam, cárgalo y vete! El resto, ¡Prepárense pa