Bajo la mirada de todos, James sacó la Espada de la Justicia.
Miró la Espada de la Justicia y la apuntó hacia el Emperador.
“¿Qué?”.
Las masas se sorprendieron ante sus acciones.
El Emperador estaba atónito. Su corazón palpitaba mientras un sudor frío cubría su frente.
Tras unos segundos, logró calmarse y gritó: “¿Qué significa esto, James? Me estás apuntando con tu arma. ¿Estás insinuando que quieres matarme?”.
James sonrió. “Emperador, le estás dando demasiadas vueltas. Solo la estaba bl