James se puso ansioso.
Caminando por la animada calle y mirando a la ajetreada multitud, se llenó de preocupación.
La ciudad era próspera, pero él no conocía a nadie.
Echaba de menos su hogar.
Echaba de menos el Distrito del Caos. Quería volver al Caos.
Sin embargo, sabía que no podía irse.
"La academia está aceptando discípulos".
Caminando por la calle, James escuchó la conversación de los seres vivos a su lado.
Enseguida supo adónde ir.
Conocía la academia.
Entre los Nueve Distritos