Que Henrik ocupara el octavo puesto era muy impresionante.
La diferencia de fuerza entre los cien mejores cultivadores del Grado del Dragón Ascendente no era muy grande. Sus tesoros y Poderes Sobrenaturales eran las cosas que les daban una ventaja extra. En una batalla real hasta el final, sería difícil predecir quién de los cien primeros saldría victorioso.
El nuevo universo se convirtió en un completo caos. Prodigios de diferentes universos luchaban por dominar y forjarse legados heroicos.