James no conocía ninguna habilidad de ataque que utilizara el Poder del Alma, pero creía que aún era posible defenderse de ella. No sería fácil para la mujer que tenía delante derrotarlo.
James seguía estando seguro de sí mismo.
Fijó su mirada en la mujer y, con una leve sonrisa, dijo: "El primer guardián del primer punto de control era el antiguo Dios de la Guerra del Monte de la Nada, Karter Yiorgos. ¿Puedo saber también su nombre, señora?".
James sintió curiosidad por la identidad de la mu