Thea tenía una expresión hosca en el rostro.
Pensó que James era una caja de sorpresas.
Resultó ser un malentendido.
Ella había visto el verdadero carácter de James.
Sin embargo, James no era del todo descarado. Al menos le dijo la verdad.
“Thea, James, ¿de qué hablan?”.
Xara se acercó a ellos con una mirada de desconcierto.
Thea se dio la vuelta para mirarla y preguntó: “Xara, ¿fuiste tú quien le contó a James lo del estado del abuelo?”.
“¿Eh?”.
Xara se quedó perpleja.
¿Qué?