James recordó su promesa y le dijo a Jules: "Tengo que pedirte otro favor".
Jules se palmeó el pecho y dijo con confianza: "¡Cualquier cosa que necesites, estoy a tu servicio!".
James le explicó la crisis que atravesaba el Reino de la Nebulosa.
Jules juró: "¡No hay problema! Déjenmelo a mí. El Reino de la Nebulosa es mi hogar. No dejaré que nadie se meta con él".
Con las palabras de seguridad de Jules, James se sintió aliviado.
En ese momento, un discípulo del Pabellón del Elixir se acercó