Thea se apresuró a hacer los arreglos.
Pronto se hizo el traslado. La familia del fallecido estaba satisfecha y se llevó la camilla del Hospital de la Eternidad.
James también fue rápido.
Con sus incomparables conocimientos médicos y su asombrosa capacidad de oratoria, convenció a todos los que se acercaron a crear problemas.
“Muy bien, ahora, váyanse. Aquí no hay nada que ver”. James se puso de pie y despidió a los curiosos con un gesto.
El Hospital de la Eternidad era uno de los más grand