“¿Secuestraste al hijo de James?”.
Ambas estaban desconcertadas.
Después de unos segundos de silencio de asombro, Cynthia se echó a reír. “Maxine, estás bromeando, ¿verdad? ¿Por qué secuestrarías a la hija de James?”.
Maxine miró a Cynthia. Al mirarla, Cynthia simplemente sintió escalofríos por todo el cuerpo, como si estuviera en un abismo.
La mirada de Maxine era aterradora. Cynthia nunca la había visto así antes. Ella retrocedió un poco, dando unos pasos.
Maxine dijo con indiferencia: “A