“Escuché que durante este tiempo has estado vigilando a James. ¿Qué estás haciendo?”.
Maxine lo miró y dijo: “No tienes que preocuparte por eso”.
Cielo la miró con profundo afecto. “¿En qué no estoy a la altura de James?”.
“En todos los aspectos”. Maxine terminó su oración, caminó alrededor de Cielo y luego se fue, desapareciendo pronto de la vista de Cielo.
El rostro de Cielo se fue volviendo solemne.
En este punto, James ya había regresado a Ciudad Dragón en las Llanuras del Sur.
Ciudad