La fuerza de la Deidad Omnisciente sobresaltó a James y a Cielo.
Cielo se paró en la distancia y miró a la Deidad Omnisciente, luego le lanzó otra mirada a James.
“Sé que acabarás dejando el Monte Jade, James. Será mejor que no olvides nuestro acuerdo”.
James miró a Cielo y dijo: “No lo he olvidado. Puedes avisarme siempre que necesites mi ayuda. Sin embargo, deberías renunciar a intentar quitarme una Píldora Novenaria Dorada a menos que seas capaz de derrotarme”.
La Píldora Novenaria Dorada