¡Fiiushhh!
Cuando el horno explotó, el Matadragones irradió de repente un resplandor rojo que se elevó hacia arriba e iluminó el cielo negro como el carbón.
“Qué aura tan aterradora…”.
“Ha nacido una espada divina”.
En cuanto se produjo la explosión, todos salieron corriendo de sus alojamientos. Cuando vieron el resplandor rojo y el aura aterradora, no pudieron evitar exclamar.
“Como era de esperar de una espada divina forjada durante un milenio”.
“¡Jajaja! ¡Esta espada estará bien!”