Para ser honesto, James tampoco confiaba en sus habilidades para curar a Thea.
No había registros en el libro médico sobre condiciones similares a las de Thea.
Su única esperanza era que el Crucificador realizara un milagro.
Ambos regresaron juntos a casa.
En casa, James acompañó a Thea por el resto del día.
Había planeado inicialmente partir hacia la Villa de la Espada Divina a la mañana siguiente.
Él recordó la información que había obtenido de la Deidad Omnisciente. Tendría que buscar a