“Si”.
Tapio dijo: “Esa persona era la líder de la Secta Celestial. Ella blandía la Espada Malévola, que fue dejada por el Príncipe de la Montaña Orquídea en las Cavernas de Nieve de la Secta del Monte Trueno”.
Al escuchar esto, la persona detrás de la cortina se quedó en silencio.
Después de un rato, la persona habló: “De acuerdo, no necesitas preocuparte por ella. Yo me ocuparé personalmente de los asuntos relacionados con la Secta Celestial”.
“Entendido. Me retiro”.
Tapio se puso de pie y