Solo después de que Quincy y los demás fueran enviados de vuelta a Cansington, James se sintió algo más relajado.
Creía que Lucjan ya no le amenazaría con la vida de los demás, puesto que ya había consumido la Píldora Comealmas.
Lucjan también estaba increíblemente seguro de que James seguiría trabajando para él.
Lucjan miró a James en la residencia con admiración y dijo: “Me agradas bastante, James. Eres una joya muy rara y has alcanzado una fuerza tan grande a una edad tan temprana. Dentro