Rachel y Ewan se abrazaron íntimamente; ¡ellos se amaban tanto!
Era casi invierno; la brisa fría hizo que a todos se les pusiera la piel de gallina.
Rachel estaba asustada. "Ewan, vámonos. Este lugar está tan vacío, y no hay una sola persona aquí. Tengo miedo. No deberíamos haber venido aquí para nuestra cita; este lugar es muy espeluznante".
Ewan se rio a carcajadas. "No te preocupes; este es el lugar donde el Emperador del Nuevo Mundo adoraba el cielo y la tierra. Nadie vendrá aquí, por