¡Hahh!
Al ver salir a Raquel con unos cuantos conjuntos, Darryl no pudo evitar suspirar para sus adentros.
Era cierto que Raquel era un encanto y que todo le quedaba bien. Era una pena que fuera tan arrogante y estirada.
Justo cuando pensaba para sus adentros, Raquel salió con algunos trajes que había elegido.
Darryl se levantó para pagar antes de marcharse con Raquel a cuestas.
"¡Quédate ahí!".
Pero justo en ese momento, la dueña de la tienda arrastró a Raquel detrás de ella con un movimi