Su tono era frío y arrogante, sin dejar lugar a represalias.
Joder...
Darryl frunció el ceño ante la actitud de Raquel, exasperado y divertido a la vez.
Raquel era realmente interesante. Estaba claro que era su culpa que el Príncipe Auten se hubiera escapado, pero aquí estaba ella haciendo que pareciera que era culpa de Darryl.
Al pensarlo, Darryl dijo lentamente: "El Príncipe Auten es increíblemente astuto. Yo tampoco sé dónde se esconde ahora".
Mientras las palabras resonaban en el aire,