Darryl solo tenía una cosa en mente y era tomar la Píldora del Noveno Retorno Espiritual para luego acabar con ese bastardo de Martín.
"Quédate ahí, Darryl Darby".
Al ver que estaba a punto de llegar a la Píldora del Noveno Retorno Espiritual, Martín dejó escapar un fuerte grito. "O le partiré el cuello a esta mujer por la mitad antes de que puedas dar un paso más".
Su voz era enloquecida, sin dejar lugar a dudas.
Darryl se detuvo y se volvió para mirarlo. Su pecho se desplomó ante la vista.