El Príncipe Auten solo llevaba unos cuantos días en el cuerpo de Adán. Además, aún no había remodelado su alma de hada, así que no era apto para ser su oponente.
Después de todo, Raquel había obtenido el poder divino de Darryl. Aunque no había completado la integración, era suficiente para enfrentarse al Príncipe Auten en esas condiciones.
“Tú...”. En ese momento, el Príncipe Auten luchó por ponerse de pie y su rostro estaba pálido. Miró a Raquel con incredulidad y furia. “¿De dónde sacaste to