Mientras aquellas palabras resonaban en el aire, Ambrose sonrió amargamente y dijo en tono serio: "Heather, sé que te sientes mal por el pobre niño, pero no podemos devolverlo. Lo siento".
"La Isla del Rey Dragón es demasiado peligrosa. Ninguno de nosotros podrá salir si volvemos".
Al escuchar esas palabras, Heather frunció el ceño mientras se sumía en sus pensamientos. Ella sabía que Ambrose y Neil decían la verdad, y que estarían muertos si regresaban.
Sin embargo, separar por la fuerza a u