Kendra agarró con fuerza el brazo de Darryl y lo miró con expectación. "¿Qué tal? ¿Qué te dijo? ¿Prometieron dejarme ir?".
Había emoción y anticipación en su exquisito rostro. Ella pensó que después de la discusión, las bestias estarían de acuerdo en dejarla ir. Sin embargo, no era lo que ella esperaba.
Darryl sacudió la cabeza mientras se sentía mal por Kendra. "No van a dejarte ir".
'¿Qué?'.
El resultado golpeó a Kendra con tanta fuerza que se quedó atónita y desesperanzada. "¿Por qué?".