“¡De acuerdo!”.
Darryl fingió no darse cuenta de las conversaciones a su alrededor y le asintió a Sully al instante.
Darryl sonrió y le dijo a Sheniqua: “Ve y tráeme tres dados”.
“Tú…”.
Sheniqua se sorprendió y se enojó cuando Darryl le ordenó. ‘¡M*ldita sea! ¡Ese perdedor se atreve a darme órdenes!’. Sin embargo, no perdió los estribos con tanta gente alrededor. En lugar de eso, fue y cumplió la orden de Darryl a regañadientes.
Alguien ya había movido la mesa y la había utilizado temporalm