En ese momento, el Sabueso del Terror perdió toda su arrogancia.
Nunca pensó que el humano que tenía delante fuera mucho más astuto que él, traicionándolo en el último momento, incluso utilizándolo para enfrentarse a la Tortuga Gigante.
Sin embargo, ya era demasiado tarde.
Ante las súplicas del Sabueso del Terror, Darryl sonrió con calma. "Lo siento, mi buen mayor. Nunca confiaría en una sola palabra de lo que digas. ¡No me culpes!".
Entonces, Darryl volvió a activar su energía interna. Un p