Darryl estaba tan tranquilo como el agua en calma. Miró a Sienna con una sonrisa y le dijo: "No te enfades. No es como si yo quisiera esto. Es lo que me dijo Diego cuando recién llegué".
Darryl miró a los discípulos de la Secta de la Espada y siguió diciendo: "Todos lo vieron, ¿no? No intento incomodar a nadie a propósito".
Los discípulos bajaron la cabeza avergonzados sin decir una palabra.
Darryl estaba diciendo la verdad. Diego sí había hecho que Darryl se arrodillara ante él.
La cara de