Un fuerte viento se levantó por donde pasaba Dennis. Era realmente una fuerza increíble. Puso toda su fuerza en ese golpe, preparándose para derribar a Darryl con un solo ataque. Sus hombres se emocionaron cuando vieron lo que estaba sucediendo frente a sus ojos.
“¡Eso te enseñará a no responderle al Joven Amo!”.
“¡Adelante, Joven Amo! ¡Muéstrele lo que tiene!”.
Obviamente, nadie sintió lástima por Darryl, ya que, a sus ojos, no era más que un humilde guardia real. Iba a obtener su merecido p