Hubo un silencio absoluto en el enorme campo de batalla.
“¡Nunca he hecho algo para traicionar a los Nueve Continentes!”, dijo Darryl. Su fuerte voz resonó en todo el campo de batalla mientras sostenía la Alabarda Celestial y activaba su energía interna.
Al segundo siguiente, Darryl miró a Natalia con determinación. “La Tribu Raksasa sufrió este desastre por mi culpa. No merezco ser un humano si no soy capaz de protegerlos. Debo llevarlos conmigo hoy. ¡Quien me detenga será mi enemigo!”.
¡Dar