“Tú…”.
Tina estaba furiosa. Casi no podía estar parada con firmeza y no sabía cómo explicarse.
Tina no tenía idea de que Darryl sería tan desvergonzado. Él ya la había metido en serios problemas incluso antes de que tuviera la fórmula de la Batalla de Sangre de Ocho Direcciones en su poder.
“¡Está bien!”.
El rostro de Alan se puso verde en ese momento, y le asintió hacia Tina. “Está bien, Tina. Yo te quería pero me has traicionado”.
Alan pensó que Darryl estaba instigando a propósito su rel