Con eso en mente, Jade le lanzó una mirada furiosa a Jack. “¿Qué sigues haciendo aquí? ¡Piérdete!”.
Jack tembló y se tambaleó. Estaba triste y desanimado ya que había anticipado recibir las llaves hoy y pasar un buen rato con Lisa. Sin embargo, eso sucedió.
‘¡Todo esto fue culpa de Lisa por ser una cazafortunas!’, pensó Jack.
Después de marcharse, Lisa le preguntó en voz baja, “¿A dónde vamos esta noche?”.
“¡Maldita seas! ¡Ve a donde quieras y piérdete! ¡No quiero volver a verte!”, gritó