Ambrose se puso muy feliz al ver a Eira estando de acuerdo.
Al segundo siguiente, Ambrose miró al Dragón Oculto: “Señor Dragón Oculto, mi hermana y yo hemos decidido quedarnos con sus Piratas Tiburón de Sangre para ayudarlo a capturar al monje. ¿Espero que no nos rechacen?”.
Dragón Oculto se rio mientras asentía con la cabeza y decía: “¿Cómo podría rechazarte, Hermanito? Me acabaste de ayudar hace un momento. ¡A partir de ahora, eres nuestro invaluable invitado!”.
En ese momento, Dragón Ocult