’¡M*erda!’. Darryl estaba atónito y no sabía que Jackie era una mujer vestida de hombre.
Darryl no pudo evitar refunfuñar: ‘Este Jackie debe estar loco para pedirme que me venda los ojos durante el baño. Este hombre debe tener problemas mentales o algo así, quizás un trastorno obsesivo compulsivo’.
Darryl asintió con la cabeza y dijo: “¡Está bien, no hay problema!”.
‘Incluso si tuviera un trastorno obsesivo compulsivo, una vez que esté en la tina de madera, encontraré la oportunidad de irme’.