Los hombres se sorprendieron por la reacción de Megan.
La evaluaron: Tacones altos, camisa blanca y una falda ceñida al cuerpo. ¡Ella era tan hermosa como una estrella de cine!
“¡Soy policía! ¡Dejen sus armas!”, Megan dijo con frialdad.
¿Policía?
La expresión de los hombres se oscureció. Intercambiaron miradas y luego rodearon a Megan.
A Darryl le dolía la cabeza. Esta mujer no tenía ningún arma, ¿y aún así se atrevía a enfrentarse a ellos?
Se dio una palmada en la frente y luego se