Los últimos dos días, todos intentaron varias maneras de curar a Darryl, pero él no mostraba señales de mejoría.
En ese momento, toda la familia Carter, Dax, Cindy y los demás estaban sin esperanzas.
Darryl estaba pacíficamente acostado; su rostro estaba pálido, y su respiración era extremadamente débil.
Todos lo rodeaban; el ambiente era muy estresante.
¡Bam!
Los ojos de Dax estaban rojos, y su corazón ardía de preocupación cuando golpeó la pared. Él casi lloraba.
Habían sido dos días...