Sentí como su vida se me había ido de las manos en su último respiro. Me sentí impotente, inútil, inservible, miserable y me dolió el alma al verla cerrar sus ojos ante mí. La había buscado por dos años y la perdí en cuestión de minutos…
Ni perdón le pude pedir.
No sabía cómo estaba Luk o si alguien más había salido herido. No tenía las fuerzas suficientes para enfrentar mi realidad. Habían metido a cirugía a Alexia, pero no sé cuántas horas habían pasado después de eso.
Yo estaba muerto en vid