Las puertas del quirófano de abrieron por fin, los enfermeros empujaban la camilla en donde se encontraba Valentino todavía dormido por la anestesia, el estaba boca abajo y vinieron con una gran sábana, lo llevaban al cuarto de recuperación donde el médico lo estaría observando
— Señora Lombardi — el doctor Walker, se acercó a Isabella, para darle los pormenores del resultado de la cirugía — el señor Lombardi ha salido bien de la operación, no tiene de que preocuparse, solo tendrá que tener los