El malhumorado James, se le ponía difícil a Rocío, en la clínica, súbeme la camilla, dame un poco de agua, dame más agua para tomarme el analgésico, no te muevas de aquí por qué no confío en los doctores, cúbreme los pies con la sábana por qué tengo frío
— ¡Señor Hill, si no se está quieto y se tranquiliza, voy a pedir que le administren un sedante! parece que tengo a cinco pacientes juntos para atender — La joven asistente, reprendía al batalloso CEO
— Estoy convaleciente, ¿por qué mes estás g