La dolorosa separación de Isabella y Valentino, fue tan repentina, la joven CEO, lloraba desconsolada afuera de la mansión Lombardi y el poderoso pero destrozado CEO, lloraba en la oscura sala de estar
El engaño de Isabella no solamente le había partido el corazón, si no que era un golpe demasiado duro para su hombría, Valentino, destrozó todo lo que tuvo a la mano
— ¡¿Es por qué soy un inválido verdad?¡ ¡por eso me engañaste, por eso caíste en los brazos del maldito gerente! ¡pero te aseguro,