Isabella, estaba en una cosa que no la calentaba ni el mismo sol, no podía dejar de llorar, se sentía demasiado vulnerable, tenía en sus brazos al pequeño bebé Demian, Emiliano jugaba con Teodoro y sus tres cachorritos, la bella mujer pensaba y pensaba en que hacer, no podía solamente quedarse con los brazos cruzados ¿cierto?
— Emiliano, haremos las maletas para salir a los Estados Unidos, iremos a aclarar este malentendido, sea lo que sea quiero saber ¿por qué mi marido me ha traicionado con