Mundo de ficçãoIniciar sessãoAlexander
Si alguien me hubiera dicho que terminaría la noche ingresando a un hotel de mala muerte pero con la mujer de mi vida en brazos mientras nos besamos y tocamos sin parar, les habría dicho que estaban locos y que dejaran de hablar estupideces.
Pero no, la realidad es que efectivamente estoy ingresando a una habitación de hotel, que no es la mejor y que claramente no es un lugar donde la debería de haber traído, pero con







