Los pequeños llegan corriendo a nuestro lado, lo que genera que nuestra conversación o mas bien, saludo se vea interrumpido.
Me dedico a saludar a los niños, que emocionados me abrazan, besan y dicen cosas al por monto. Mis ojos aunque no quiera, no se despegan de Alexander y es por eso mismo, como es que me doy cuenta lo que está sucediendo con él.
Lo conozco y ni todos los años separados podran hacer que olvide cuando algo no está bien con él, además, que puedo reconocer lo que le esta sucedi