Nina
No puedo creer que estén aquí delante de mí. Han pasado años desde que me los arrebataron para que vivieran una vida que no eligieron para ellos. Pero tanto Jude como Maya son diferentes ahora. Son más maduros y toda esa alegría que me encantaba ha dado paso a una seriedad que no estoy segura de que me gustara mucho. Sin embargo, noto que Jude no me quita los ojos de encima y no son ojos evaluativos, ni curiosos ni llenos de anhelo. Son más bien vigilantes. Es como si tuviera la misión de