Jazmín
Me desperté el sábado bastante tarde, calculo que serían sobre las dos de la tarde. Miro a mi alrededor y me doy cuenta de que no estoy en mi propia habitación.
Vaya, me puso cómoda en la cama y ni siquiera me di cuenta.
Ahora entiendo la razón por la que me encuentro en una habitación diferente, mantengo mi lado oculto bajo llave, por eso no me envió allí.
No puedo mantener mi puerta abierta con tantos secretos guardados, especialmente en mis diarios. Imagínese si algún empleado curioso