CASSAIN
Sé que algo anda mal en el momento en que me despierto. La sensación me golpea antes de siquiera abrir los ojos. Un espacio vacío. Como si algo importante faltara en el mundo.
Me quedo mirando el techo unos segundos, tratando de sacudirme esa sensación. La luz de la mañana se filtra por las cortinas, pálida y afilada. Mi teléfono vibra en la mesita de noche. Una. Dos. Tres veces. Eso nunca es buena señal. Lo agarro.
**Lucian.**
Respondo sin saludar.
—¿Qué?
Su voz llega de inmediato.
—Bu