—Magnolia, si no puedes recordarlo, no pienses en ello, de todas formas no es algo bueno. Pero no tienes que preocuparte demasiado, te cubriremos en cualquier apuro. Lo más importante ahora es enviar la médula ósea al hospital. Óscar sigue esperando.
Magnolia pensó en su hijo, que esperaba en la cámara de vacío, y no dijo nada más.
Acababa de advertir a Ricardo que no se presentara a esas horas, pero aquel hombre no la escuchó, así que con la lección que Roberto le dio una lección, Ricardo deber