—No pasa nada, en realidad Ricardo ya se ha enterado. Después de todo, este es el territorio de la familia Vargas, y no era demasiado fácil ocultárselo, pero afortunadamente, Aria y la médula ósea donada han sido devueltas sanas y salvas.
—¿Así que Ricardo te hizo pasar un mal rato? —la voz de Bosco contenía cierta tensión.
Magnolia pensó en el enfrentamiento con Ricardo en la azotea del hospital, dijo en tono tranquilo, —pues nada, lo resolví. Al menos ahora soy la señorita de la familia Ruiz,